El agua micelar, el producto que se convirtió en furor en este último tiempo, aunque es un gran aliado de las francesas desde hace muchos años. Las preguntas siempre son las mismas: ¿qué es el agua micelar? ¿la tengo que enjuagar? ¿si uso agua micelar puedo no usar limpiador? Acá van todas las respuestas:
El agua micelar es un producto acuoso formulado a base de micelas. Las micelas son moléculas capaces de atraer la suciedad y el sebo del rostro, aislándola y transportándola a través del agua para eliminarlas de la piel. El agua micelar se inventó con el objetivo de ser un limpiador que no necesite enjuague, ya que el agua de Francia (donde se inventó) tenía niveles muy altos de minerales que resultaban irritantes para la piel.
Y aunque se haya inventado para no necesitar enjuague, la realidad es que todas las aguas micelares contienen surfectantes, estas son sustancias que limpian la piel como un «jabón» (aunque no es exactamente un jabón), y aunque son suaves y gentiles, no es bueno dejarlos reposar sobre la piel, porque pueden resecarla, además de que no la limpian completamente, y hace que los productos que se aplican después no se absorban del todo bien y por lo tanto no sean tan efectivos. Si bien en Francia se inventó para no enjuagar, siempre después de usarla las francesas aplican un tónico, porque de esa forma remueven el resto de micelas y mugre que pueda quedar en la piel, además de que reequilibran el pH de la piel que el agua altera.
Entonces ¿cómo usar el agua micelar? Podés usarla como primer paso de la limpieza, como desmaquillante, pero es muy importante, luego de aplicarla, hacer una segunda limpieza, es decir, usar un limpiador (puede ser en gel o en espuma), para realmente limpiar la piel en profundidad, ya que los limpiadores penetran la piel y se deshacen verdaderamente de la mugre.
Aguas micelares favoritas



