BODY TALK: ULTRACAVITACIÓN

Rollos, celulitis, grasa… no tienen nada de malo y son, realmente, la cosa más normal del mundo, el 99% de las mujeres lo tienen, pero la realidad es que a muchas nos molestan. Y si bien estamos totalmente a favor de aceptar nuestro cuerpo cómo es, y no torturarnos tratando de bajar unos kilos, también estamos totalmente a favor de hacer lo que te haga sentir bien, y si la celulitis, algún rollito o un poco de grasa te molestan, entonces está perfecto que quieras hacer algo al respecto para verte y sentirte mejor.

Hace un mes que estamos probando la ultracavitación, y el veredicto: ¡estamos fascinadas! Fuimos a la clínica de la Doctora Florencia Duarte, a que haga un diagnóstico del cuerpo, y que nos guiara con los tratamientos que pudieran mejorar esas partes que no nos gustaban mucho (es decir, esos kilos extra que trajo consigo la cuarentena).

Pero primero lo primero, ¿qué es la ultracavitación? Es una técnica que se utiliza con el objetivo de eliminar grasa corporal, reducir el volumen y modelar el cuerpo. Puede hacerse en piernas, abdomen, flancos, entre otros. La ultracavitación consiste en la utilización de ultrasonido para romper las células grasas (adipocitos). A través de este aparato, se consigue que los ácidos grasos se liberen en la sangre, recorriendo el cuerpo a través de las arterias y las venas. Después, esas sustancias son eliminadas del organismo a través de la orina.

Nuestra experiencia: ya vamos 6 sesiones en piernas, y los resultados son reales. Es INCREÍBLE como disminuye la celulitis. No les vamos a mentir, no es magia pura y la celulitis se fue por completo, pero la diferencia entre el antes y el después es abismal. No solo mejoró la celulitis, sino que también el músculo se ve mucho más tonificado y firme, además de que se redujo el volumen de las piernas. Es crucial tomar más de dos litros de agua el día en que se hagan el tratamiento, ya que de esa forma es que se van a eliminar del cuerpo las toxinas y la grasa.

La pregunta del millón, ¿duele? La verdad es que no. Se siente una leve molestia, sobre todo cuando pasan por zonas donde hay más celulitis o grasa que en otras, pero es súper tolerable. Para que se hagan una idea: hasta te podés dormir durante la sesión. Después de terminar con el cavitador, la sesión sigue con un masaje linfático (aún más relajante), para ayudar a deshacer las células y mejorar la circulación.

Si bien se recomiendan 10 sesiones para ver resultados finales, no nos aguantamos y aunque estamos por la sexta les contamos lo muy satisfechas que estamos con este tratamiento y los resultados. Y no solo estamos copadas con el tratamiento, sino que con la clínica. La atención es excelente, y Flor te asesora de la mejor forma que existe. Realmente se toma el tiempo de evaluarte y recomendarte el o los tratamientos que son adecuados para vos, y no trata de venderte mil tratamientos diferentes que no son lo que necesitás.

No podríamos recomendar más este tratamiento y la Clínica de la Doctora Florencia Duarte. Excelentes equipos y personas increíbles, que hacen de toda la experiencia un mimo.

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